A la hora de escoger un préstamo hay que tener en cuenta ciertos factores que nos van a exigir las entidades bancarias, nóminas, seguros, etc., factores que hay que cumplir para tener posibilidades de que nos lo concedan.
En un entorno en el que se comenta que los bancos no conceden préstamos, o solo se los dan a aquellas personas que no lo necesitan, es conveniente tener en cuenta una serie de cosas a la hora de entrar en nuestro banco habitual con el objetivo de pedir un préstamo.
Justificar el gasto: siempre acompañar un presupuesto o factura pro-forma de lo que queramos pagar con ese dinero y razonar la razón del préstamo. Reformas, vehículos o estudios son más valorados que, por ejemplo, viajes como es lógico.
Nota: Para aquellos que no cuentan con un historial crediticio bueno, pueden recurrir a los creditos rapidos online, los cuales bienen con intereses mas altos.
Ajustar al máximo la cantidad a solicitar: los criterios para medir nuestra capacidad para endeudarnos son más estrictos, por lo que a diferencia de unos años atrás, debemos pedir el dinero estrictamente necesario, es decir el mínimo posible y olvidarnos de pedir el dinero extra.
La nómina es la mejor garantía: en los préstamos personales, la garantía son nuestras ganancias y en caso de matrimonios casados en régimen de bienes gananciales, los de ambos, por lo que los ingresos recurrentes y estables son un punto muy importante. Tener un contrato indefinido y con antigüedad son actualmente requisitos inexcusables.
Devolverlo, lo antes posible: es un equilibrio complicado, ya que la capacidad de pago hace que en teoría se valore más pagar menos cuota. Pero si se recorta el plazo lo más posible, pagaremos menos intereses y amortizaremos más rápido, lo cual es más seguro para el banco.
Seguro de amortización y de protección de pagos, una condición obligatoria: incluso para pequeñas cantidades, los seguros de vida que garanticen la devolución de préstamos en caso de muerte o incapacidad son de contratación obligatoria. También se suele “obligar” a contratar un seguro de protección de pagos, que cubre las cuotas durante un año en caso de quedarnos en paro.
Garantías adicionales: en el caso de un crédito personal se traduce en más intervinientes o avalistas. Poder aportar avalistas con propiedades, pignorar (garantizar el pago del crédito con otros activos) acciones, depósitos de familiares u otros productos de pasivo es garantía de éxito.
La cantidad menor posible, al plazo mínimo y con máximas garantías, en el entorno actual son puntos clave para finalmente poder conseguir un crédito personal.
Comparar: las condiciones de varias entidades financieras y ver cual es el crédito que mejor se ajusta a nuestras necesidades, en general podemos pensar que todas ofrecen los mismo, pero hay pequeños detalles que marcan la diferencia y pueden hacer más atractiva una entidad que otra.